Error 1: usar postes inadecuados o mal anclados
Un cerramiento es tan fuerte como sus soportes. Muchos fallos en mallas se deben a postes:
- Demasiado delgados o cortos.
- Instalados sin concreto o con mezcla pobre.
- Mal alineados o a distancias inadecuadas.
Consejo:
Usa postes metálicos galvanizados o de concreto prefabricado. Ancla con concreto al menos 30 cm bajo tierra y verifica la nivelación con hilo guía.
Error 2: escoger el tipo de malla sin considerar el uso
No todas las mallas sirven para todos los contextos. Por ejemplo:
- Malla plástica en zonas de alta exposición solar puede degradarse.
- Malla eslabonada delgada en zonas inseguras es fácil de cortar.
- Malla electrosoldada rígida en terrenos irregulares no se adapta bien.
Consejo:
Define primero el objetivo (seguridad, delimitación, protección) y el entorno. Luego elige el tipo y calibre adecuados.
Error 3: instalar sin tensores o elementos de refuerzo
Las mallas metálicas, especialmente las eslabonadas, requieren tensores horizontales y amarres firmes para mantener la tensión. De lo contrario:
- Se vencen con el viento o el tiempo.
- Pierden su forma y efectividad disuasiva.
Consejo:
Instala alambres tensor en la parte superior e inferior, usa ganchos, grapas o amarres metálicos cada 30–50 cm.
Error 4: no preparar el terreno adecuadamente
La instalación sobre terreno inclinado, blando o con obstáculos sin nivelación previa puede generar:
- Alturas irregulares.
- Espacios por donde pueden pasar personas o animales.
- Dificultades para fijar postes.
Consejo:
Limpia y delimita el terreno antes de instalar. En suelos blandos, compacta o usa zapatas más profundas.
Error 5: improvisar en el anclaje de puertas o accesos
Los portones y puertas metálicas requieren una estructura sólida. Si no se calculan bien:
- Se desajustan con el uso.
- Se deforman y dejan de cerrar correctamente.
- Son el punto más débil del cerramiento.
Consejo:
Usa marcos reforzados, bisagras industriales y bases de concreto para los soportes de acceso.
Checklist para una instalación correcta de malla
- Postes firmes, bien anclados y nivelados.
- Tipo de malla adecuado para el entorno.
- Alambres tensor y amarres correctamente instalados.
- Terreno preparado y libre de obstáculos.
- Accesos con estructura reforzada.
- Altura y alineación constante en toda la instalación.
- Complementos bien colocados (concertina, señalización, iluminación).
Conclusión: instalar bien es proteger mejor
Evitar estos errores comunes al instalar malla puede ahorrarte dinero, tiempo y dolores de cabeza. Una instalación profesional prolonga la vida útil del cerramiento y mejora la seguridad del lugar.
En Metromallas te ofrecemos asesoría técnica gratuita para que instales correctamente tu malla, o si lo prefieres, te conectamos con instaladores expertos. Contáctanos aquí y evita errores desde el inicio.





